
Todos estamos tocados por Dios con los talentos que hemos recibido, cada uno con los suyos, ¡ojalá sepamos administrarlos tan bien como lo ha hecho Juan!
¡Bravo por la gente que está en conexión! santvilla@terra.es amigosdejuanpardo@hotmail.com
Subo este vídeo de Juan porque me parece muy interesante para descubrir la gran capacidad que tenía para hacer todas las versiones que fuesen necesarias de sus canciones. A mí, casi me gusta más que la original. Este vídeo pertenece a un programa que Analía Gadé tuvo en Tv (1985) y que tenía mucho que ver con el mundo de la magia; de ahí, que en un momento concreto del vídeo, se vea la cara de Analía Gadé con un pañuelo anudado a la cabeza y, en otro momento, la cara de Juan pensativo. Os animo a disfrutar de esta maravillosa versión, aunque sea en playback: nunca me gustó que la hicieran los cantantes porque, además de que se nota mucho, es como engañar a los que lo están viendo y oyendo.
Angel (canción de Juan en el Cd “Pasión por la vida”). Juan, hace en esta canción, un resumen maraviloso de la labor que el “Angel de la guarda” realiza en nuestras vidas: su presencia, su ayuda, su necesidad, de cómo tenemos que pedirle perdón por no haberle hecho caso en tantas ocasiomes; del agradecimiento que le debemos,… Por supuesto, la música es excepcional, muy adecuada a la letra. Un gran tema, me parece, poco conocido por la mayoría del público, incluso, por aquellos que han escuchado la mayoría de sus canciones. Tengo la impresión de que Juan, no sólo la interpreta magistralmente, sino que nos permite descubrir el gran interior espiritual que lleva dentro. Lo acompaño con cuadros de ángeles del pintor Ginés Liébana, que ya había contribuido con Juan al hacerle la portada del disco "My Guitar". A continuación, tenéis la letra de la canción.
¡Es un ángel…! Es un ángel, no mires detrás sino dentro de ti…Y escucha su voz. Es la voz que habla suave en el eco de tu pensamiento. Pausada y tranquila…Siempre con la razón. Nos deja poder elegir y saber de verdad lo que hacemos. Ante el bien o ante el mal, en cualquier ocasión…
¡Es un ángel!¡Es un ángel…! Es un ángel que cuida de ti, solo está para ti…Pero ya no te acuerdas. Son cosas del niño que todos tenemos aún dentro, sin darle importancia…Sin darle valor. Es tu ángel-amigo, que sabes de sobra que nunca te falla. Ante el bien o ante el mal, en cualquier ocasión…¡Es un ángel!
Angel…Angel..Angel…extiende tus alas y abrázame fuerte…Que siento el dolor.Angel…Angel..Angel…Ya es hora de hablar cara a cara contigo…Y pedirte perdón.

Agradezco el siguiente comentario de uno de vosotros: "Es estupendo encontrarse de vez en cuando con blogs como el tuyo. Tus comentarios que me han hecho descubrir un nuevo y fascinante Juan Pardo que no sospechaba que existiera. En esta sociedad tan temerosa de confesar que la vida sólo tiene sentido si existe Dios, es un placer disfrutar de una música y unas letras actualmente transgresoras y llenas de esperanza. Gracias y creo que además de compartir gustos musicales, también compartimos el amor por las montañas de Cantabria"
“Contigo llego a sentir que todo a mi alrededor es perfecto. También me dejo llevar si tú decides cambiar mi aspecto. Tu sutileza es total y no abandona jamás su puesto. Pero te falta valor para sufrir el dolor, lo siento. Por cierto: ¿qué tal si tú pruebas un día a bailar con lo incierto?. Quiero que sepas que estoy jugando un poco también con ésto. Como me siento genial no creas que quiero ser un maestro. Porque yo te invito a vivir con toda la realidad de tu tiempo. Disfruta tu camino; disfruta tu camino; no tengas tanto miedo a tus fantasmas y problemas y disfruta tu camino. No hay que perder el tiempo, hay que ganarlo y hay que vivirlo. Atrévete sin miedo a disfrutarlo. La libertad de amar es amar el amor, disfruta tu camino. Disfruta tu camino… Contigo llego a sentir que todo a mi alrededor es perfecto. Quiero que sepas que estoy jugando un poco también con ésto. Tu sutileza es total y no abandona jamás su gesto. Pero te invito a vivir con toda la realidad de tu tiempo”
Canción del Cd “Lúa chea” (2004). No sé si porque es el último disco grabado por Juan, y en él puso todo su buen hacer, pero está grabado de una manera magistral: suena “perfecto”. Todas las canciones son muy buenas, tanto en la música que está muy cuidada en cuanto a los arreglos, como en la voz de Juan que suena “perfecta”. Me he fijado en ésta, por ser una canción muy optimista y positiva; y, para los tiempos que corren de crisis en tantas cosas, es bueno tomarse de vez en cuando una “pastilla” musical que nos haga efecto. Supongo que la persona de la que habla Juan en la canción, es una mujer; pero las ideas que transmite, sirven también para los hombres: a veces, damos demasiada importancia a los problemas diarios y, hasta nos inventamos fantasmas que no existen ni existirán en el futuro; hemos de vivir la realidad diaria: disfrutar el camino, hoy y ahora; disfrutar el momento. A veces, nos puede faltar el “valor para sufrir el dolor” que se presenta de repente; si sabemos aceptarlo como algo normal de la vida, nuestra vida cambiará mucho: seremos muy felices; lo malo, es estar como esperando que nos vengan cosas malas, contrariedades, dolores,…Si vienen, los aceptamos y vamos a verle la cara positiva. Juan aconseja en la letra: “¿qué tal si pruebas un día a bailar con lo incierto?; o lo que es lo mismo, no tener miedo a enfrentarse con la contrariedad presentes o futuras, sino a “bailar” con ellas: darles la cara y sacarles todo el partido que podamos; por lo menos, iremos aprendiendo a llevar mejor lo adverso. ¿Qué tal si probamos?
En este tema (Santiago,sí) Juan ,como buen gallego que es, nos hace ver que conoce muy bien Santiago y lo que significa el sentido religioso del Camino para los millares de peregrinos que año tras año llegan desde todos los rincones del mundo a ganar el Jubileo y darle el abrazo al Santo. Frases que destacaría de la canción: "Busca un rumbo tranquilo, déjate encaminar por los seres divinos que están siempre contigo ¡déjate llevar! Peregrino en la vida fui buscando a mi yo, lo encontré, lo abracé, lo escuché y lo seguí y ahora sé a dónde voy. No se cierran las puertas si se abre el corazón...¡Santiago, sí!...si tu abrazo me abraza y guía, cicatriza mi herida..."
LETRA: Los caminos del mundo, siempre acaban en tí. En tus piedras conservas sangre de muchos siglos que se deja sentir. El sendero cansado te podrá dirigir, aunque el viento se enfade y la lluvia te azote..¡peregrino a seguir! No se cierran las puertas si abres el corazón, nadie puede oponerse al armónico rítmo de la creación. ¡Sí!...el camino es muy largo. ¡Santiago, sí! … El Apóstol y yo. ¡Santiago, sí!...Abre y cierra esta España mía, que es la puerta que guía al mundo eterno del alma en el mundo de hoy ¡Santiago, sí!
Busca un rumbo tranquilo, déjate encaminar por los seres divinos que están siempre contigo ¡déjate llevar! Peregrino en la vida fui buscando a mi yo, lo encontré, lo abracé, lo escuché y lo seguí y ahora sé a dónde voy. No se cierran las puertas si se abre el corazón, nadie puede oponerse al armónico rítmo de la creación. ¡Sí!...me ha salido del alma. ¡Santiago, sí!...ese grito es mi voz. ¡Santiago, sí!...si tu abrazo me abraza y guía, cicatriza mi herida y la luz de la vida ilumina el amor. ¡Santiago, sí!
(*) La cantiga o cántiga, es el género típico de la poesía medieval gallegoportuguesa (siglos XII-XIV). Las cantigas son poesías cantadas, cuya letra y música venía compuesta por trovadores. El que tocaba y cantaba estas poesías era el juglar, que a veces también era trovador.
LETRA: “Tengo un amigo pequeño, que juega sólo en el jardín al lado de mi casa. Cuando yo vuelvo a las siete y él me espera para jugar, y pregunta tantas cosas que quisiera saber contestar. ¿De qué color es el viento que llama a mi ventana, de qué color es la risa, la lluvia y la mañana; de qué color son los niños, de qué color es tu cara? Cuando la luz de la tarde, se muere y él no lo sabe, yo le llevo a su casa; mi capitán se despide y me ordena, vuelve al jardín, a las siete en el puente de mando, zarparemos después hacia el sur”.
COMENTARIO: Reconozco que cuando oí esta canción en la época en que salió al mercado (año 1973), no le presté mucha atención a la letra: ¡estaba más obsesionado con la música de lo que Juan iba sacando!. Hoy, al oirla de nuevo, he descubierto para mi satisfacción, que el protagonista de la historia, es un niño “ciego” de nacimiento, ya que no sabe de qué color es el viento, la lluvia, la risa, la mañana, los niños, la caras,... Juan, que es amigo suyo (no sé si también lo fue en la vida real), con mucha paciencia y cariño, le va explicando todo eso, a la vez, que se asombra de cosas que él nunca se preguntaría y, quizás, tampoco nosotros, ya que lo sabemos por experiencia. Maravillosa canción, con un tema tan “de obra de misericordia”, que emociona el oirla y, anima, a ponerlo en práctica en tantas situaciones con las que podemos encontrarnos a lo largo del día. Juan, nos ofrece, nada más ni nada menos, un relato evangélico: la parábola del “buen samaritano”, que se para delante de la persona necesitada para ayudarla en todo lo que le haga falta. Viene bien recordar aquí las “obras de misericordia”, para que veamos posibilidades de ponerlas por obra en nuestra vida diaria: enseñar al que no sabe, dar buen consejo al que lo necesita, corregir al que se equivoca, consolar al triste, dar posada al peregrino, vestir al desnudo, sufrir con paciencia los defectos del prójimo, ... ¡Juan, gracias por esta tierna canción y, por su contenido!
Tengo que reconocer que el Cd “Que tienes en la cama” está siendo para mí un baúl de agradables sorpresas, ya que era un disco al que nunca le había prestado demasiada atención al contrario de todos los demás de Juan. Y voy sorprendiéndome, según entre al fondo de la letra de cada tema. En éste que presento ahora, Juan podía haberle escrito una carta a su amigo Javier (Poeta) o llamarle por teléfono para animarle (da la sensación que estaba pasando por un gran bajón psicológico) y, sin embargo, opta por escribirle una canción (quizá porque como dice en ella, nadie sabía dónde encontrarle y, su mujer Paloma, tampoco contaba nada de lo que le estaba pasando). Esta canción, es como una carta o llamada telefónica en la que Juan le anima a luchar por salir adelante, recordándole tantas cosas buenas como hay en él: Javier, ¿qué pasa? Es una maravillosa preocupación de Juan por un amigo al que trata de ayudar cómo mejor sabe: cantándole lo que siente hacia él. Una letra animante donde las haya. ¡Ojalá, nosotros, quizá sin una canción pero sí con una carta o llamada telefónica, sepamos ayudar siempre a aquellos amigos-as o familiares que puedan estar necesitando de una ayuda parecida. ¡Ánimo!: “amigo mío si tú quieres, puedes; si puedes, debes; debes hacer, que tu ayuda sirva para...! (que es parte de la letra de que Juan cita en la canción “Ciudadanos del mundo”)